Biometría: la nueva 'bóveda' de la banca
Biometría: la nueva “bóveda” de la banca impulsa cambios regulatorios en México para ampliar el uso de datos biométricos por parte de las instituciones financieras. La modificación a la Circular Única de Bancos, publicada por la CNBV, permite que los bancos integren y operen bases de datos biométricas propias, no solo huellas dactilares, sino también biometría facial. El texto sitúa el contexto en un sistema que atiende a más de 90 millones de clientes, administra cerca de 165 millones de contratos y procesa miles de millones de operaciones electrónicas. La validación previa de identidad deberá contrastarse con registros del INE y otras autoridades federales habilitadas (incluidas la SRE y el SAT). Además, los bancos deberán capturar al menos seis huellas, cifrar la información, mantener infraestructura tecnológica exclusiva y realizar validaciones anuales, con pruebas permanentes de vulnerabilidad. La norma también establece que la información biométrica no podrá venderse, compartirse ni intercambirse, según se indica en el artículo.







