El accidente de avión en Puerto Rico que cambió para siempre la seguridad aérea en el mundo (y por qué los restos solo fueron encontrados ahora)
El accidente de avión en Puerto Rico que cambió para siempre la seguridad aérea en el mundo: por qué los restos solo fueron encontrados ahora. El 11 de abril de 1952, en Viernes Santo, el Clipper Endeavour, un DC-4 de cuatro motores de Pan Am, despegó a las 12:11 desde Isla Grande (San Juan) rumbo a Nueva York (hoy JFK). Horas después del despegue, el avión registró fallas en los motores 3 y 4, lo que derivó en la pérdida de altitud. El capitán John C. Burn decidió evitar un posible aterrizaje de emergencia sobre zonas pobladas o un arrecife de coral y optó por un amerizaje; la cola se desprendió tras el impacto. La aeronave contaba con experiencia previa de la aerolínea en rutas transoceánicas con hidroaviones. Setenta y dos años después, el 2 de junio —alrededor de las 19:00— una búsqueda liderada por Air/Sea Heritage Foundation, Deep Sea Vision y Eco Minerals, con apoyo de Discovery Channel, localizó los restos en el Atlántico. El accidente, con 64 pasajeros y cinco tripulantes (incluidos seis niños), fue uno de los peores de Puerto Rico.






