Enriquecerán la fauna". La llegada de los primeros 20 castores a Tierra del Fuego, cómo se inició la plaga que devastó el ecosistema
En 1946, Argentina celebró la llegada de los primeros castores (Castor canadensis) a Tierra del Fuego como una forma de “enriquecer la fauna”, según un material audiovisual difundido por “Sucesos Argentinos”. El desembarco se produjo en noviembre de ese año, con el encargo realizado por el Ministerio de Marina. El piloto canadiense Tom Lamb fue responsable de recoger los animales en Canadá: la marina le solicitó alrededor de 50, pero finalmente capturó unos 20, diez machos y diez hembras, en la zona cercana al lago Moose (Manitoba). La llegada a las inmediaciones del Río Claro, en la Isla Grande, ocurrió un año y dos meses después, con una travesía que el noticiero atribuye a un recorrido por Moose Lake, Miami y Río de Janeiro. Con el tiempo, la especie se convirtió en invasora y afectó al ecosistema y la economía fueguina.





