Estados Unidos inauguró AirPlant One, la primera planta comercial que convierte CO2, agua y energía renovable en combustible para aviones: reduce hasta un 90% las emisiones del ciclo de vida
AirPlant One marca un hito industrial al inaugurar, en Moses Lake, Washington, la primera planta comercial de Estados Unidos que transforma CO2, agua y electricidad renovable en combustible para aeronaves. Operada por Twelve, la planta emplea un proceso Power-to-Liquid (PtL) que captura CO2 del aire o de fuentes industriales, lo combina con agua y usa energía limpia para fabricar moléculas hidrocarburos casi idénticas al queroseno tradicional. El resultado, llamado E-Jet, es certificado para uso en aeronaves comerciales sin modificaciones de motores, depósitos ni infraestructuras aeroportuarias. Además, la empresa produce E-Nafta, una materia prima química derivada del mismo proceso PtL, destinada a plásticos, fibras y disolventes. Twelve sostiene que las emisiones del ciclo de vida del E-Jet se reducen hasta en un 90% frente al queroseno convencional, gracias a la captura de CO2 y a la generación eléctrica renovable. Aun así, el costo sigue siendo mayor que el del combustible fósil, lo que plantea retos de escalabilidad, aunque su potencial crece en regiones con abundante energía renovable.






