Infantino sale de un Mundial cargado de polémicas con la reelección en el bolsillo
Infantino sale de un Mundial cargado de polémicas con la reelección en el bolsillo, después de un torneo marcado por críticas y decisiones disciplinarias que reavivaron el debate sobre la influencia política en el fútbol. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, busca mantener su cargo: en las elecciones de marzo de 2027 pretende reelegirse. El artículo señala que la FIFA logró impactos comerciales relevantes, con “las entradas más caras de la historia” y audiencias destacadas, además de mantener buenas relaciones con Donald Trump. El foco polémico surgió en octavos de final, cuando Trump presuntamente presionó para que el delantero Folarin Balogun jugara pese a una sanción por tarjeta roja. La Comisión Disciplinaria conmutó la pena con base en el artículo 27, decisión tomada por Mohammad Al-Kamali sin consultar al resto. Varias selecciones protestaron, especialmente la UEFA, y se menciona que hubo otros casos con sanciones y prohibiciones selectivas, como la camiseta oficial de Haití, sin citar el desenlace completo.





