La organización del complejo tecnológico industrial para la defensa nacional
El texto plantea por qué la industria de defensa es estratégica para un país y repasa la trayectoria argentina y el panorama regional. Señala tres ejes: como apoyo a la disuasión, como base para ciencia e industria con generación de empleo y recursos propios, y como instrumento de relacionamiento internacional. Recuerda que en Sudamérica Argentina fue pionera con centros estatales como Fábrica Militar de Aviones (1927), Fabricaciones Militares (1941) y Astilleros y Fábricas Navales del Estado (1953), además de proyectos como el TAMSE, TANDANOR y el submarinismo en DOMECQ GARCÍA. Destaca la producción propia y con licencias (Pampa, Meko 140, entre otros), y menciona que la guerra de Malvinas y los embargos afectaron el desarrollo posterior. Concluye que hoy el complejo tecnológico industrial nacional está depreciado, pese a su potencial.






