La petición de Trump para quitar la tarjeta roja a un jugador desata tormenta política en torno al Mundial
La petición de Trump para quitar la tarjeta roja a un jugador desató una tormenta política alrededor del Mundial, al revertir una sanción disciplinaria de FIFA que benefició al goleador estadounidense Folarin Balogun. Tras su expulsión en el partido anterior y una suspensión de un juego, Balogun podrá jugar el duelo de eliminación directa contra Bélgica este lunes, según la apelación del presidente Donald Trump. Trump celebró la decisión en Truth Social y mantuvo una conversación con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en torno a la suspensión. La Real Federación Belga de Fútbol sostuvo que las maniobras previas contravenían reglamentos de la FIFA y afectaban el juego limpio. El entrenador belga indicó que actuarán para defender “el fútbol en general”. El caso reabre el debate sobre la integridad del torneo y la posible interferencia política, en un momento en que Estados Unidos busca avanzar en Seattle.







