Despega el avión que transforma la fórmula de Boeing: no tiene precedentes y cambia los vuelos para siempre
El proyecto de Outbound Aerospace propone una revolución en la aviación comercial al fusionar fuselaje y alas en un diseño de ala integrada, una innovación cuyo objetivo es cambiar la forma de volar. Con sede en Seattle, la startup logró a comienzos del año pasado el primer vuelo remoto de un prototipo a escala 1/8 llamado STeVe, con una envergadura de 6,7 metros y un peso de 136 kilogramos. Este sistema valida tecnologías y procesos para su avión comercial Olympic, capaz de 200 a 250 pasajeros y una envergadura de 52 metros, similar a la Boeing 757. El avión emplea un sistema eléctrico power-by-wire que elimina hidráulicos y sangría de aire, reduciendo mantenimiento y simplificando operaciones. El concepto fusiona fuselaje y alas, prometiendo una aerodinámica superior y ventajas como una reducción potencial de 50% en consumo de combustible, menor emisión y cabina más espaciosa. Outbound apunta a vuelos comerciales en la década de 2030, con prototipos en pruebas y una financiación inicial que atrae inversores, aunque aún no hay pedidos públicos de aerolíneas. El enfoque reabre debates sobre la evolución tecnológica con ideas remontadas a los años 1920, potenciadas por nanotecnología y digitalización.






