Romario-Bebeto, un matrimonio disfuncional: 'No subiré al avión con él'
Romario y Bebeto aparecen en esta crónica como una “pareja” que rindió en el Mundial de 1998, pero con tensiones internas que marcaban su convivencia. Se recuerda la frase de Romario sobre no “subir al avión” con Bebeto antes del torneo, y el historial de diferencias de temperamento, expresadas con metáforas sobre ser un “gato callejero” frente a un perfil más familiar. En el proceso clasificatorio de 1993, Romario fue apartado por conflictos y lesiones, aunque el seleccionador Carlos Alberto Parreira lo utilizó en el partido decisivo contra Uruguay, donde el brasileño marcó dos goles para un 2-0. En el torneo, Brasil apostó por un bloque organizado y sólido defensivamente. Romario aportó el gol en semifinales ante Suecia y convirtió en la final desde los penaltis contra Italia. Bebeto colaboró con goles, incluyendo el anotado en la goleada ante Camerún, y se resaltan sus intervenciones clave en eliminatorias.







