Solo faltan aviones: los problemas con los motores de los que ya están en sus flotas también traen de cabeza a las aerolíneas
La escasez de aviones no es el único freno para las aerolíneas: también pesan los cuellos de botella en mantenimiento (MRO) de motores de aeronaves ya en operación. La IATA estima que el sector opera con un déficit de 5,000 aviones de última generación respecto a lo planificado, presionando la expansión de rutas. Además, se suma la demora en entregas de Boeing, en el contexto del conflicto entre Óscar Puente y Ryanair. Pero el foco técnico está en motores de pasillo único: el Leap de CFM y, especialmente, los Geared Turbofan (GTF) de Pratt & Whitney. En este último caso, se atribuyen problemas a impurezas en metal en polvo usado para discos críticos, que incrementan la fatiga y acortan la vida útil. En Leap, condiciones severas aceleran degradación. Cirium calculó que, a finales de 2025, 835 aviones con motores P&W estaban en tierra.



