Un británico de 61 años renuncia a pasar julio y agosto en su villa de Alicante de 276.000 euros: 'Ya no tiene sentido pagar un avión para volar a un infierno en llamas'
El británico Andrew Taylor, de 61 años, renunció a pasar julio y agosto en su villa de Alicante valorada en 276.000 euros debido al aumento de temperaturas, y planea posponer su visita hasta septiembre. En una entrevista con iNews, el propietario explicó que cuando compró su primera vivienda vacacional en España en 1999, en verano no solían superarse los 30 °C. Ahora, según detalla, en julio alcanza los 40 °C, lo que cambia su rutina: el verano pasado solo podía salir temprano por la mañana y al anochecer, mientras el resto del tiempo lo pasaba en casa o en espacios con aire acondicionado, incorporando incluso la siesta para sobrellevar las horas centrales. Taylor asegura que no piensa vender su propiedad, comprada el año pasado en Cabo Roig, pero sostiene que el calor y el coste de los vuelos estivales ya no compensan.





