Buscaban explosivos de la Segunda Guerra Mundial en el fondo del mar para instalar el mayor parque eólico del mundo y encontraron tres lingotes de plomo del siglo XVII apilados como el día que se hundieron
Buscaban explosivos de la Segunda Guerra Mundial en el fondo del mar para instalar el mayor parque eólico del mundo y encontraron tres lingotes de plomo del siglo XVII apilados como el día que se hundió: el hallazgo complica y, a la vez, enmarca los trabajos arqueológicos previos exigidos en el Reino Unido. En Hornsea 3, proyecto de Ørsted (2,9 gigavatios en 230 turbinas sobre 268 millas cuadradas del mar del Norte, frente a Yorkshire), equipos de MSDS Marine buscaban munición sin explotar a 120 kilómetros de la costa de Norfolk con ROV. En el área detectaron tres lingotes de plomo rectangulares, de unos 70 kg cada uno, apilados originalmente a unos 40 metros, con marcas “IS”, “EB” y “H”. Aunque el casco del barco casi desapareció por teredos, el plomo permaneció. La excavación futura buscará confirmar el origen del metal y su relación con el barco Kennemerland (VOC), hundido en 1664 cerca de las Shetland.






