Científicos buscan frenar la muerte de delfines, marsopas y albatros en Latinoamérica, donde la pesca incidental afecta a especies amenazadas y abre la necesidad de cambiar prácticas para proteger la fauna marina
Investigadores y organizaciones de conservación buscan reducir la muerte incidental de delfines, marsopas y albatros en distintas zonas de Latinoamérica, un problema asociado a redes de enmalle, palangres y anzuelos. En Venezuela, redes de enmalle en jornadas nocturnas del lago de Maracaibo atrapan delfines de Guyana (Sotalia guianensis); el Proyecto Sotalia, citado por Mongabay, estima más de 200 muertes al año y reporta 53 en una comunidad en un período de un año, además de aprovechamiento ilegal (cerca de 80% para consumo). En Perú, un estudio citado señala que cerca del 25% de la población de marsopa espinosa (Phocoena spinipinnis) en la zona de Puerto Salaverry se vio afectada. Paralelamente, en el Pacífico, albatros provenientes de Nueva Zelanda mueren al engancharse en anzuelos de la pesca con palangre. El enfoque incluye monitoreo poblacional, seguimiento de animales y cambios en prácticas pesqueras, considerando también impactos como contaminación y derrames.






