El técnico y el capitán de Irán se desahogan: "hay opresión" y solo "queremos la paz
Irán debutó en el Mundial 2026 con un empate 2-2 frente a Nueva Zelanda, pero el encuentro estuvo marcado por denuncias de maltrato y opresión por parte de la delegación iraní. El técnico Amir Ghalenoei afirmó que existen trabas y destacó la necesidad de mayor apoyo para el equipo, mientras el capitán Mehdi Taremi describió el proceso como agotador y mencionó problemas logísticos. Además, dos miembros de la delegación fueron retenidos temporalmente en el aeropuerto durante el regreso, y el vuelo se retrasó, según la información disponible. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó el camerino tras el partido para alentar al equipo, y el entrenador indicó que la delegación ha carecido de representación y respaldo técnico. Infantino expresó apoyo y enfatizó la relevancia histórica de Irán en el torneo, en medio de un contexto de tensiones y demandas de equidad y atención.



