Greenpeace estalla por los cinco años de cárcel que pide el fiscal en Valencia para 11 activistas: "Protestar no es un delito
Once activistas de Greenpeace, de ocho nacionalidades (cuatro españoles), se enfrentan este miércoles en Valencia a un juicio por una protesta pacífica en 2021 en el puerto de Sagunto contra un buque de EE UU que transportaba gas obtenido mediante fracking. La fiscalía pide cinco años de prisión para cada uno por “desórdenes públicos”. La organización insiste en que la acción bloqueó el buque durante unas 12 horas, no causó daños personales ni materiales y que ya abonaron una multa administrativa de 160.000 euros. Desde el rompehielos Arctic Sunrise, la directora ejecutiva Eva Saldaña calificó la pena de “desproporcionada” y criticó lo que ve como una intimidación global contra el activismo climático. La abogada Inés Díaz sostiene que el caso debió quedarse en el ámbito administrativo y no pasar al penal; sólo se detuvo al capitán y luego se extendió el procedimiento.




