La octava isla de Canarias no tiene ni una sola carretera asfaltada: calles de arena, menos de 700 habitantes y la mayor Reserva Marina de Europa
La octava isla de Canarias, La Graciosa, cambió su estatus el 26 de junio de 2018, cuando el Senado aprobó por unanimidad que pasara a considerarse isla. Sin embargo, mantiene rasgos que la diferencian: no tiene carreteras asfaltadas y se camina por calles de arena, mientras que el uso de vehículos en vías formales es inexistente. Con 29 km² y alrededor de 700 habitantes, es la única habitada del Archipiélago Chinijo y depende del municipio de Teguise (Lanzarote). Se accede desde Órzola en ferris cada media hora, con un costo de 20 euros ida y vuelta, hasta Caleta del Sebo. La principal atracción es la Reserva Marina del Archipiélago Chinijo, con 70.700 hectáreas, descrita como la mayor de Europa, con especies como corales naranjas (geradias).





