La sequía golpea a Europa: casas flotantes sobre tierra, ríos bajo mínimos que paralizan a los barcos mercantes y bombeos de emergencia en presas y centrales nucleares
La sequía golpea con fuerza a Europa y afecta directamente al transporte fluvial, la energía y el abastecimiento, en el contexto del avance de El Niño. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió el 3 de julio que los fenómenos extremos se intensificarán, con el episodio típico de El Niño que aparece cada 2 a 7 años y suele durar entre 9 y 12 meses. Celeste Saulo señaló que crecerían las probabilidades de sequías, lluvias intensas y olas de calor terrestres y marinas. Menos de 20 días después, Francia reportó una ola de calor con restricciones severas de agua potable y la peor cosecha de maíz en décadas. En Países Bajos, casi se secaron ríos clave y las casas flotantes de Nimega quedaron sobre barro, mientras el país declaró el nivel 2 por escasez extrema (no se alcanzaba desde el 2 de agosto de 2022). El escenario preocupa por posibles medidas adicionales y por el impacto en sistemas alimentarios, producción energética y ecosistemas.






