Metros cuadrados de percebes y residuos marinos: el último problema en el estrecho de Ormuz | CNN
Metros cuadrados de percebes y residuos marinos: el último problema en el estrecho de Ormuz se centra en el “biofouling” que se acumula en los cascos de grandes petroleros fondeados, dificultando su regreso a la navegación. Aunque el estrecho reabrió parcialmente tras un acuerdo entre Irán y Estados Unidos, persisten riesgos operativos. Derek Hamm, de Obsessive Compulsive Divers (Marathon, Florida), explicó que la suciedad marina puede acumularse con rapidez. El problema afecta a cientos de superpetroleros, que tienen unos 300 metros de eslora y 45 de manga, lo que implica limpiar cerca de 14.000 metros cuadrados por casco. Equipos de cinco o seis buzos tardan entre 4 y 5 horas, con raspadores manuales e hidrolimpiadoras, para liberar incrustaciones como percebes. Con alrededor de 600 barcos fondeados, el volumen de trabajo es elevado y requiere cuidado para no dañar revestimientos y evitar infracciones normativas.






