Boicot al Mundial 78: empate entre la Junta Militar y la solidaridad democrática europea
El boicot al Mundial 78 se enmarca en el cuestionamiento a la realización del torneo en Argentina durante la dictadura, con liderazgo de civiles extranjeros, organizaciones autoconvocadas, exiliados y deportistas europeos. El artículo recuerda que, cuando la FIFA otorgó la sede a Argentina en 1966, ya se observaba una “indiferencia” ante regímenes anfitriones. Tras el golpe del 24 de marzo de 1976 —cuando la Junta Militar derrocó a Isabel Martínez de Perón— el régimen heredó la organización y buscó mejorar su imagen. Para ello contrató a la agencia estadounidense Burson-Marsteller. En Argentina, periodistas extranjeros fueron restringidos a cubrir solo fútbol, mientras se denunciaba una supuesta campaña antiargentina. Se destaca el contraste entre River y la ESMA, a unos 800 metros, y el testimonio de sobrevivientes.




