Cómo el nieto de Raúl Castro pasó de guardaespaldas a figura clave del poder
Un hombre que durante años apareció como escolta y figura casi anónima junto a Raúl Castro en actos oficiales en el extranjero se ha convertido ahora en un actor relevante en las negociaciones de Cuba con Estados Unidos: Raúl G. Rodríguez Castro, coronel del Ministerio del Interior y nieto del exlíder cubano. Según el texto, en 2014 su presencia fue tan recurrente en París que miembros de la guardia francesa intentaron apartarlo, incluso con una indicación de François Hollande. Pese a que no ha ocupado cargos públicos, su nombre circula como posible perfil aceptable para Washington. Al mismo tiempo, el artículo reporta que podría estar vinculado a un presunto contrabando y a un caso federal que terminó con al menos 21 condenas, aunque él no fue acusado y niega o no responde a solicitudes de entrevista.







