El calor del verano pone a prueba la batería del coche eléctrico durante la carga rápida
El calor del verano puede acelerar la degradación de las baterías de ion-litio en vehículos eléctricos, especialmente en largas autopistas y durante la carga rápida de alta potencia. El artículo explica que las altas temperaturas aumentan el estrés térmico porque las celdas deben evacuar tanto el calor exterior como el generado internamente por la propia recarga y el uso de potencia. Indica que la química de las celdas funciona con mayor eficiencia aproximadamente entre 15 y 35 ºC; fuera de ese rango puede haber pérdida de rendimiento y envejecimiento más rápido. En datos citados por Nissan, baterías almacenadas 300 días perderían 4,8% a 10 ºC, 6,5% a 25 ºC y 13,3% a 45 ºC. También se menciona el efecto de la ley de Joule, donde el calor crece con el cuadrado de la corriente, elevando el impacto al aumentar amperajes.




