El Gran Premio de Catar que (casi) nadie quiere correr
El Gran Premio de Catar enfrenta un clima de tensión fuera de pista pese a los mensajes del organizador que buscan transmitir normalidad. Varios pilotos han retrasado su llegada al país y la rueda de prensa oficial, originalmente prevista para abril, se reprogramó hasta las 20:00 hora local. La suspensión del calendario se relaciona con la escalada regional tras los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán y la respuesta iraní contra intereses occidentales y aliados del Golfo. Aunque la guerra ha bajado de intensidad, persisten advertencias de viaje. En el paddock, Yamaha decidió no viajar por la política interna de su matriz; MGPSEG advierte que habría “repercusiones deportivas” y advierte a pilotos ausentes. También circula una lista “Zero Hour Target”.






