La dura infancia de Gustavo Puerta: un sicariato, una bala perdida y un milagro
La dura infancia de Gustavo Puerta, marcada por un sicariato, una bala perdida y un “milagro”, ha llevado al joven futbolista a ganarse el respeto en su primer Mundial. Puerta, de 22 años, juega en el Racing de Santander (Segunda División de España) y en el Mundial 2026 su rendimiento tras el primer duelo lo colocó en el foco de la afición colombiana. Nació el 23 de julio de 2003 en La Victoria, Valle del Cauca. A los 10 años, sicarios que se desplazaban en moto dispararon durante un ataque dirigido a otra persona; él recibió el impacto y, según se ha informado, el proyectil habría rebotado en su bicicleta e incrustado en su pierna izquierda. Por recomendación médica, permaneció con la bala cerca de cuatro años. Luego superó la etapa, fue contratado en 2021 por Bogotá F.C., pasó por Núremberg y Bayer Leverkusen en Alemania (2023) y ahora es observado por Néstor Lorenzo para sumarlo con Colombia.





