Quién nos vigila: el Estado omnipresente y el efecto inhibidor
La discusión sobre vigilancia en Argentina ya no se limita a comprar cámaras o software, sino a la arquitectura que integra normas, fuerzas de seguridad, inteligencia, proveedores privados, drones, reconocimiento facial y análisis masivo de datos. El informe “Estado de Vigilancia” señala que entre 2024 y 2025 el Gobierno nacional y la Ciudad de Buenos Aires ampliaron de forma simultánea capacidades de identificación, monitoreo y análisis poblacional mediante adquisiciones y también por reformas institucionales, protocolos y nuevas facultades. La reorganización del sistema de inteligencia incrementó su capacidad operativa, reforzó el secreto y facilitó intercambio de información. El DNU 941/2025 creó la Agencia Federal de Ciberinteligencia, y la reforma del Estatuto de la Policía Federal amplió el ciberpatrullaje y el acceso a bases estatales.






