Vint anys que dic que fa vint anys que tinc vint anys
El texto, centrado en el valor social de las efemérides, sostiene que internet y las conmemoraciones transforman casi cualquier fecha en motivo para “hoy se cumplen…” y para publicaciones en redes con supuestos expertos. A lo largo del artículo se plantea que la historia no se detiene: cada día puede servir para celebrar, lamentar o compartir hechos conmemorativos, incluso inventando nuevas jornadas si no hay efeméride establecida. Para ejemplificarlo, se mencionan varias celebraciones locales y temporales: 242 años desde la finalización de la basílica de Santa María; 65 desde la inauguración del Mercado Central; 64 de El Palmeral y La Dama; 54 desde la apertura de Simago; 50 del estadio Martínez Valero; 30 de la UMH; y 25 del reconocimiento del Misteri d’Elx como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. También se alude a 16 años de la Gran Charanga y a cambios políticos locales. Finalmente, el autor vincula el conteo de edad con el paso de los 60 años.





