Bioética pública para anticipar y cuidar
“Bioética pública para anticipar y cuidar” plantea que la crisis sanitaria por COVID-19 evidenció no solo déficits asistenciales, sino también tensiones morales, políticas e institucionales del Estado. El texto sostiene que la salud pública no puede gestionarse solo desde la administración sanitaria: requiere una bioética pública que anticipe daños, atienda vulnerabilidades y establezca cómo se toman decisiones en escenarios críticos. Hospitales, vacunas, test, protocolos y vigilancia epidemiológica se consideran indispensables, pero insuficientes si no se definen criterios, evidencia, legitimidad y justicia para asignar recursos y proteger derechos. Se afirma que la bioética traduce dignidad, derechos, evidencia científica y responsabilidad estatal en medidas concretas. Como marco internacional, se menciona la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO (2005). El artículo conecta la anticipación con la democracia: cuando falta evidencia, proliferan consignas y se estrecha la deliberación. Cierra aludiendo al Acuerdo sobre Pandemias adoptado en la 78.ª Asamblea (texto incompleto).






