Evitar daños cerebrales por ansiolíticos exige "indicación médica clara"
España registra altos niveles de consumo de benzodiacepinas: la JIFE reporta cerca de 110 dosis diarias por cada 1.000 habitantes, mientras el Ministerio de Sanidad estima que más del 40% de la población las ha usado alguna vez y alrededor del 22% lo hace de forma habitual. En Redacción Médica, Marina Díaz Marsá, presidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, subrayó que estos tratamientos han mejorado la calidad de vida y pueden prevenir recaídas cuando existe indicación correcta. El énfasis del mensaje está en evitar un uso inadecuado y asegurar “indicación clara” y revisión periódica. Díaz Marsá explicó que el riesgo aumenta con el uso prolongado: puede afectar memoria reciente, atención, velocidad de procesamiento y funciones ejecutivas, con mayor impacto en dosis elevadas durante años o en mayores. También advirtió sobre tolerancia y dependencia, aunque parte de los déficits podría mejorar tras una retirada progresiva.




