Hábito inofensivo o peligro oculto? Revelan qué le pasa a tus manos cuando te "suenas los dedos"
Un hábito extendido—sonarse los dedos—viene acompañado por una creencia popular de que provoca daños articulares, deformaciones o artritis. Sin embargo, un artículo basado en investigaciones médicas recientes sostiene que no existe evidencia de que el crujido de los nudillos cause daño articular futuro ni se asocie con enfermedades reumáticas crónicas. El doctor Wesley Baker, de la Cleveland Clinic, indica que los estudios disponibles no justifican una preocupación definitiva. El sonido se explicaría por cavitación en las articulaciones: al estirar las falanges cambia la presión del líquido sinovial y se forman burbujas de gas. Se cita un experimento del médico Donald Unger durante 60 años, sin diferencias relevantes entre manos. Aun así, se recomienda moderar la fuerza y suspender si hay dolor persistente, rigidez o hinchazón.







