Hay una paradójica razón por la que millones de discos duros perfectamente funcionales se desechan cada año
Miles de discos duros que todavía funcionan se destruyen cada año, aunque podrían tener mercado de segunda mano. La práctica se mantiene sobre todo por riesgos de seguridad y cumplimiento: empresas y gobiernos recurren a la destrucción para evitar que datos confidenciales terminen en manos indebidas. Según datos citados por Stellar Info, basados en el Laboratorio Nacional de Energía Renovable de Estados Unidos (hoy rebautizado como Laboratorio Nacional de las Montañas Rocosas), en ese país se destruyen al menos unos 20 millones de discos cada año. El fenómeno se repite globalmente y alcanza a compañías como Amazon, Microsoft y Google, además de entidades públicas y financieras. También ha surgido un negocio de servicios de destrucción, incluso “in situ”. El artículo cuestiona la estrategia al señalar que podrían existir alternativas seguras a nivel digital y menciona el estándar IEEE propuesto en 2022.







