Release of Marine veteran from Russian custody turns focus to other detainees with health concerns
La liberación de Robert Gilman de la custodia rusa este mes marcó un esperado regreso para un veterano del Cuerpo de Marines tras más de cuatro años encarcelado. Sin embargo, para su entorno familiar en Estados Unidos, el caso también reavivó la preocupación por el estado de salud de otros detenidos estadounidenses. Harold Jezler, mientras seguía la cobertura mediática, dijo que las imágenes de Gilman le parecían “en mal estado” y señaló que familias temen que la prioridad oficial llegue solo cuando la condición se agrava. Entre los que permanecen detenidos hay un veterano de la Marina con una enfermedad gastrointestinal, un hombre con una enfermedad autoinmune, otro con daños severos en los dientes y Olga Jezler, de 36 años, diagnosticada con endometriosis. El Departamento de Estado dijo estar al tanto de preocupaciones sobre la atención médica y seguir planteándolo ante Rusia, mientras que el Servicio Federal Penitenciario ruso no respondió. También se incluye la descripción de Paul Whelan sobre atención en prisión, incluyendo problemas dentales y dificultades para recibir insumos básicos.






