Wenger y Grafström, altos cargos de la FIFA, se distancian del plan de vender el Mundial
Dos altos ejecutivos de la FIFA, el ex técnico Arsène Wenger y el secretario general Mattias Grafström, se distanciaron públicamente del plan del presidente Gianni Infantino para vender participaciones de futuras ganancias del Mundial a inversores privados. Wenger afirmó en un comunicado que no sabía del proyecto de 20 mil millones de dólares y que era “absolutamente necesario” retirarlo. Grafström, por su parte, envió un correo al personal describiendo la semana como una “triste y reprochable serie de acontecimientos” y dijo que generó “turbulencia difícil de comprender”. Sus mensajes siguieron a las críticas del director de operaciones Kevin Lamour, quien señaló que el personal fue “engañado” y habló de un “proyecto de una persona”. UEFA, en una carta legal, pidió conservar datos y comunicaciones como posible evidencia, y Grafström aseguró que el personal sería defendido.






