Bukele recibe críticas por la economía mientras mantiene alta popularidad por la seguridad
En El Salvador, la popularidad de Nayib Bukele por su “guerra” antipandillas convive con crecientes críticas por el deterioro económico. Recortes ligados a un acuerdo con el FMI en 2024 han dejado a miles de empleados públicos sin trabajo, mientras el gobierno habla de medidas de ajuste como “medicina amarga”. Lilian Hernández, 59 años, fue despedida y sobrevive con 432 dólares mensuales, un monto apenas superior al salario mínimo, tras recortarle una plaza en una entidad para protección a la mujer. Economistas estiman cerca de 15.000 despidos desde 2024; sindicatos citan 47.000 desde 2019. La inflación interanual subió a 2,76% en junio y la canasta básica ronda los 260 dólares. Aun con una tasa de homicidios de 1,3 por cada 100.000 el año pasado, siete de cada diez señalan la seguridad como lo positivo, pero también el peor problema es la economía. A febrero, Bukele busca un tercer mandato.






