Cómo evitar que las bolsas de basura pierdan líquidos
Una bolsa de basura puede “cerrarse” bien y aun así terminar con un charco en el fondo del tacho. El problema suele venir de residuos húmedos: restos de comida, líquidos de envases y otros derrames. Para reducirlo, conviene dejar escurrir los recipientes antes de tirarlos y vaciar por completo aquellos que aún guardan bebidas, salsas u otras preparaciones. En residuos especialmente mojados, una capa de papel de diario, cartón limpio o papel absorbente en la base ayuda a retener humedad y a generar una barrera. También importa elegir una bolsa del tamaño correcto: si queda demasiado tirante aumenta el riesgo de rotura al cargar peso. Evitar sobrecargarla y revisar ocasionalmente el fondo del recipiente permite detectar fugas o daños antes de que el líquido llegue al piso.







