El frenesí inicial por SpaceX se está atenuando, pero una nueva ola de dinero está esperando para entrar en acción.
La euforia inicial por SpaceX se está atenuando, aunque persisten catalizadores que podrían sostener la demanda: la acción pasó del máximo intradía del martes, con un alza de 67% vs. el precio de salida a bolsa de US$135, a operar alrededor de 33% por encima del debut. Según William Gavin (MarketWatch), el apetito inversor sigue firme, pero el principal factor fue el acceso limitado a las acciones disponibles tras el IPO. En paralelo, el interés minorista fue elevado, con flujos relevantes en ETF vinculados y un volumen alto en opciones lanzadas esta misma semana. Firmas iniciaron cobertura: Zephirin fijó un precio objetivo de US$310 y Oppenheimer elevó su valoración de US$190 a US$250 tras el plan de SpaceX para adquirir Cursor (IA aplicada a programación). El siguiente impulso sería su incorporación al Russell 1000 el 26 de junio. Además, SpaceX prepara una emisión de bonos de al menos US$20.000 millones para refinanciar un préstamo puente del mismo monto con vencimiento en septiembre de 2027, después de recaudar US$85.700 millones en el IPO.




