El golpe que inauguró dieciocho años de proscripción peronista: bombas en Plaza de Mayo, una alianza rota y la guerra civil que no fue
El 16 de septiembre de 1955, un sector de las Fuerzas Armadas se sublevó contra el gobierno constitucional de Juan Domingo Perón y dio inicio a la proscripción peronista, que se prolongaría durante 18 años. La Marina amenazó con bombardear destilerías de La Plata y Dock Sud, mientras en Córdoba se combatan en las calles tropas rebeldes, comandos civiles armados y fuerzas leales. Aunque Perón tenía capacidad para continuar la lucha, ordenó suspenderla para evitar una guerra civil, citando “entre el tiempo y la sangre, prefiero el tiempo”. El golpe se apoyó en una conspiración política y eclesiástica con antecedentes de violencia desde 1953, incluido el bombardeo del 16 de junio en el que aviones navales arrojaron catorce toneladas de bombas.






