El nuevo señor del petróleo
El comportamiento del petróleo dejó de encajar con la lógica tradicional de “guerra igual a precio más alto”. Según el análisis, el factor dominante hoy es la demanda y su nombre es China. Cuando Irán cerró el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 25% del petróleo comercializado— muchos analistas llegaron a proyectar que el Brent podría alcanzar entre 150 y 200 dólares por barril en semanas. Sin embargo, el crudo apenas superó los 100. La explicación apuntada es que, tras el inicio del conflicto, las importaciones chinas se desplomaron: cayeron casi 50% entre febrero y mayo de 2026 y en junio tocaron mínimos de casi una década, con unos 7 millones de barriles diarios. Ese ajuste amortiguó la escalada de precios que habría provocado el shock de oferta. Para las petroleras internacionales, la amenaza pasa a ser una demanda más débil y prolongada vinculada al consumo chino.






