José Luis García Sánchez: había que deshacer la casa
El artículo narra la historia del cineasta José Luis García Sánchez en la Escuela Oficial de Cine (EOC) y el conflicto político que rodeó el centro a finales de los años sesenta. En un “caserón destartalado”, la EOC se describe como un espacio de reflexión y creación que el régimen intentó desmantelar por su carácter formativo y crítico. El director Juan Julio Baena Álvarez habría convertido la escuela en un gueto y limitó que las prácticas de los alumnos trascendieran. En ese contexto, José Luis Sánchez repite cursos para seguir rodando películas cada vez “más divertidas y radicales” y termina enfrentándose al director, que lo expulsa con un trámite administrativo. Los compañeros inician una huelga por su readmisión, pero son también expulsados; en primavera de 1970 el centro se queda sin alumnos en Dirección e Interpretación.






