La batalla por el liderazgo del Partido Laborista reabre el debate sobre el Brexit
El primer ministro británico Keir Starmer defiende situar al Reino Unido en el corazón de Europa, pero mantiene su negativa a un reingreso pleno a la Unión Europea. Su liderazgo es objeto de críticas por una supuesta tibieza política: aborda con firmeza ciertos temas sociales y de seguridad, pero propone recortes en prestaciones y mantiene límites a la inmigración, al tiempo que evita respaldar el regreso al mercado único o a la unión aduanera. La crisis interna de su partido reaviva el debate sobre el Brexit justo al cumplirse diez años del referéndum, mientras se alienta la posibilidad de acercamiento con Bruselas sin cruzar líneas rojas. Una encuesta de YouGov muestra 55% a favor de volver a la UE frente a 33% en contra; entre votantes progresistas ese apoyo llega a alrededor del 80%. Aunque un posible reingreso podría beneficiar electoralmente, Starmer sostiene que la nueva dirección de las relaciones se acordará en la cumbre de verano, sin confirmar si él continuará al frente para implementarla.






