La corrección del oro obliga a revisar las previsiones de precios
La corrección del oro obliga a revisar las previsiones de precios ante el endurecimiento de las condiciones financieras y el cambio en las expectativas de política monetaria. Tras alcanzar máximos históricos a principios de año, el metal entra en una fase correctiva que lo ha dejado en negativo en lo que va del año, pese a persistir la incertidumbre geopolítica y las compras de bancos centrales. El nuevo escenario se explica por el aumento de rendimientos de los bonos del Tesoro, la fortaleza del dólar y una menor demanda de los ETF. En consecuencia, se recortaron estimaciones para 2026: se espera que el oro promedie 4.300 dólares por onza en el tercer trimestre y 4.600 en el cuarto, frente a previsiones previas de 4.850 y 5.000. Aunque algunos analistas prevén que la Reserva Federal mantenga tasas, el nivel elevado de rendimientos y el dólar fuerte seguirían penalizando el oro a corto plazo.





