La nueva escalada en Oriente Próximo pone en jaque el suministro de combustible
ElEconomista.es recoge, a partir de advertencias de Vitol, que el mercado mundial de combustibles afronta una tensión creciente: caen las reservas de diésel y gasolina y las refinerías no tienen capacidad suficiente para convertir crudo en los carburantes que exige la demanda. Muchas instalaciones operan cerca del máximo y otras relevantes en Rusia y Oriente Medio están fuera del mercado, con el riesgo añadido de averías. La guerra entre EE. UU. e Irán y el conflicto Rusia-Ucrania han agravado el problema: ataques ucranianos han reducido capacidad y exportaciones, mientras restricciones rusas han recortado oferta internacional. Europa, dependiente de importaciones, busca alternativas: la refinería Dangote en Nigeria opera a plena capacidad y envía más diésel y combustible de aviación, pero no compensa el déficit. La pérdida combinada de exportaciones refinadas ronda los cuatro millones de barriles diarios.







