La posible salida de Moriba puede abrir otras vías en el mercado
El Celta trabaja en la salida de Ilaix Moriba buscando un comprador que encaje con las necesidades económicas del club y con los objetivos del mediocentro. La operación permitiría alinear cuentas mediante una venta “importante”, dado que el jugador ya fue perfilado desde comienzos de verano como una de las piezas a negociar. El movimiento obligaría a incorporar un mediocentro de nivel o, en su defecto, acelerar plazos con alternativas del filial como Antañón y Burcio. También condiciona la planificación del Celta Fortuna. Además, el futuro de Matías Vecino no está definido y se mantienen pendientes salidas como las de Carlos Domínguez, Manu Fernández y Carles Pérez. Para completar el plantel, el club apunta a incorporar un jugador de ataque, con la situación de Fer López descartada, y contempla al objetivo que pide Claudio Giráldez.






