Llover sopa, tengamos listo el cucharón
En el contexto del Mundial, una orden ejecutiva de Estados Unidos abrió un foco distinto al fútbol: el presidente Donald J. Trump emitió el viernes una directiva para impulsar la agricultura regenerativa, buscando recuperar la fertilidad físico-química y biológica de los suelos mediante tecnologías aplicadas en campo. La secretaria del Departamento de Agricultura (USDA), Brooke L. Rollins, anunció en simultáneo una norma definitiva sobre materias primas regenerativas. El objetivo es que los agricultores obtengan, de manera voluntaria, mayor valor de buenas prácticas a través de mercados vinculados a biocombustibles. El comunicado oficial destacó que la norma del USDA entrega el control a los productores y crea oportunidades de mercado. Además, se enmarca en el impulso a bioetanol: Trump amplió el uso y estableció un corte del 15% durante todo el año y en el territorio, junto con mayores Obligaciones de Volumen de Energía Renovable en la historia estadounidense. La medida se relaciona con mercados para maíz, soja, sorgo y canola.







