Los hutíes de Yemen abren otro frente en la guerra del petróleo | Las Provincias
La escalada militar en Yemen suma riesgos para el mercado energético: el conflicto de los hutíes, aliados de Teherán, supera el impacto del bloqueo de Ormuz por la toma de la costa del mar Rojo y el cierre de un oleoducto en Arabia Saudí tras un ataque con drones. Con cada avance, exportar petróleo desde la región se vuelve más complicado y el barril ronda los 108 dólares. La guerra también afecta la agenda diplomática: se suspendió una reunión prevista en Omán entre Irán y países del Consejo de Cooperación del Golfo para tratar la reapertura de Ormuz. En Arabia Saudí aumentan las alarmas, después de que hace cuatro años terminara su intervención militar directa. Mientras el gobierno internacionalmente reconocido se debilita y pierde la costa del mar Rojo, los saudíes intentan frenar el avance hutí hacia Taiz y Marib. Los rebeldes dicen que el mar Rojo es “seguro” para navieras globales, aunque mantienen la prohibición sobre barcos saudíes. La OIM reporta más de 85.000 desplazados y sitúa a Marib, a unos 200 kilómetros de Sana, como un objetivo clave por su valor de petróleo y gas y por concentrar el 58% de los 2.8 millones de desplazados internos.






