Más allá del PIB
Las cifras del PIB suelen provocar celebraciones o preocupaciones, pero el texto plantea que el Producto Interno Bruto no alcanza para medir con precisión el bienestar social. El PIB contabiliza el valor de bienes y servicios producidos, pero hay que mirar el PIB real, descontando la inflación, porque el aumento de precios no implica más producción. También se debe considerar el PIB per cápita: se compara el caso de India frente a Israel para mostrar la diferencia de ingresos promedio (alrededor de 2.700 dólares frente a más de 54.000). Aun así, el promedio puede ocultar desigualdad y actividades esenciales quedan fuera, como cocinar en casa o cuidar a hijos o adultos mayores. Además, el PIB suma efectos no deseados: contaminar aumenta actividad, y reparar daños de huracanes también. La conclusión es que el crecimiento importa para empleo e ingresos, pero no debe ser el objetivo final sin una traducción a mejores vidas para todos.







