Modernización por decreto: ¿previsibilidad corporativa o intemperie laboral?
El Decreto 407/2026 introduce cambios en el recibo de sueldo en Argentina, con una estructura de cuatro secciones y un resumen final del costo laboral. La primera identifica al empleador y al trabajador; la segunda desglosa, por primera vez de forma obligatoria, todas las contribuciones que el empleador paga por encima del salario bruto, desde cargas jubilatorias hasta aportes a sindicatos, cámaras empresarias y otras entidades vinculadas a la relación laboral. La tercera muestra el sueldo bruto y los descuentos; la cuarta el neto recibido. En el reverso, un cuadro gráfico desglosa rubro por rubro el destino de cada peso, mostrando cuánto va a seguridad social, obra social, PAMI, ART y, destacadamente, cuánto se destina a sindicatos y cámaras empresariales. El objetivo es transparencia y una base para debatir el peso de los aportes. El Decreto 409/2026 instrumenta un Régimen de Promoción del Empleo Registrado para formalización: micro y pequeñas empresas pueden obtener perdón del 90% de aportes omitidos, las medianas 80% y los demás empleadores, 7% según el texto disponible. Estas medidas buscan claridad y formalización, pero también alimentan discusiones políticas sobre costos laborales y carga sindical.




