La apuesta en Cuba de la familia española dueña de los hoteles Melia le está saliendo cara
La apuesta de la familia española propietaria de Melia y de Iberostar en Cuba enfrenta costos altos ante la crisis energética y sanciones que afectan la industria turística. Gabriel Escarrer Juliá, fundador de Meliá Hotels International, lidera una empresa con 34 hoteles y 14.053 habitaciones, cuyas operaciones se han visto afectadas por la crisis energética y el embargo de Estados Unidos, que dejó paralizada a gran parte de su capacidad en el primer trimestre de 2026. La familia Fluxá, dueña de Iberostar con 18 hoteles en Cuba, también ha enfrentado cierres temporales por baja ocupación y abastecimiento. En Cuba, Gaesa (controlada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias) maneja el entorno, y marcas como Meliá, Sol y Paradisus operan a través de Gaviota, con la propiedad de inmuebles a menudo en manos de entidades estatales. Además, otras cadenas españolas (Barceló, NH, Blau, Valentín y Sirenis) mantienen presencia parcial en la isla.






