Pemex y CFE redujeron su deuda visible en los reportes oficiales, pero desplazaron una fuerte presión financiera hacia proveedores, pasivos contractuales y cadenas de suministro: el costo oculto de mantener la estabilidad operativa en las empresas productivas del Estado
Pemex y la CFE, pese a reducir la deuda visible en sus reportes oficiales, estarían trasladando presión financiera a rubros que no siempre se reflejan como “deuda” tradicional, según un análisis de Casa de Bolsa Finamex citado por Reforma. El documento, elaborado por Víctor Gómez Ayala y Gerardo Ruíz, sostiene que ambas empresas mantienen dependencia estructural de recursos públicos y siguen sujetas a volatilidad cambiaria y a factores externos. Mientras disminuye la deuda reportada, aumentan obligaciones con proveedores, pasivos contractuales, arrendamientos y otros compromisos fuera de balance. El informe resalta el respaldo fiscal: aportaciones de capital y estímulos vinculados al IEPS en el caso de Pemex; y un subsidio tarifario de 79 mil millones de pesos para CFE, cifra que supera más de tres veces la utilidad neta acumulada en los primeros nueve meses del año.







