Tras 2.300 años en desarrollo, un puente que bate récords finalmente está en marcha, gracias a Trump. Más o menos | CNN
El puente del estrecho de Messina, impulsado bajo el marco de la agenda de Trump y la OTAN, busca convertirse en un hito tras más de 2.300 años de intentos fallidos. El Gobierno italiano, con el apoyo de la primera ministra Giorgia Meloni, dio la aprobación final en agosto de 2025 para construir un puente colgante sobre un canal de 3,7 kilómetros. Si se completa, sería el puente colgante de un solo tramo más largo del mundo, aunque enfrenta desafíos legales. El proyecto se enmarca en la política de defensa: Meloni lo vinculó a la defensa nacional y a cumplir objetivos de gasto militar europeos. La OTAN exige invertir 5% del PIB para 2035, frente al 2% actual, lo que presiona presupuestos y compite con bienestar social. El artículo también relaciona el contexto fiscal europeo, la carga de la pandemia y alzas de tasas, y señala que EE. UU. provee protección que contribuyó con 1,8 billones de euros en gasto en bienestar social europeo desde 1991.





