Bernardo Vives, el nadador que cruzó el charco para quedarse en Oviedo como histórico entrenador en las piscinas del Cristo
Bernardo Vives, el nadador que cruzó el charco para quedarse en Oviedo, consolidó desde finales de los setenta una carrera como instructor y entrenador histórico en las piscinas del Cristo. En 1979, con 14 años, se incorporó al Club Atlético Universitario (CAU) de Oviedo buscando mejorar sus brazadas para una competición en México; sin embargo, el entrenador de la Escuela de Natación Oviedo, Juan Andrés Pérez (en El Cristo), lo fichó. Nacido en 1964 en Puebla (con ascendencia asturiana), la familia regresó a España en 1974. Desde 1981, Vives obtuvo la titulación y comenzó a impartir clases. Tras un periodo en Ferrol durante el servicio militar, batió el récord de España militar en natación con obstáculos. En 1987 logró plaza fija en el Cristo. Ya como máster, en 1996 en el Campeonato de España en Mallorca obtuvo cuatro platas y un bronce.




