Canadá quiere mostrarse como nación futbolística al recibir a Bosnia al debutar en el Mundial
Canadá quiere mostrarse como nación futbolística al recibir a Bosnia-Herzegovina en su debut mundial. Luke Reece, un joven de Mississauga que creció en Toronto, representa la nueva generación que ha cambiado de hockey a fútbol ante la creciente popularidad de este deporte en Canadá. Un informe de Jumpstart indica que la mitad de los jóvenes participan en fútbol organizado, dato que alimenta las esperanzas de crecimiento tras la llegada del Mundial. En Toronto la afición vestía camisetas rojas y esperaba ver a Canadá brillar en casa, a pesar de la ausencia de Alphonso Davies, quien se recupera de una lesión de isquiotibial y fue descartado para el primer partido. Davies se realizó una resonancia magnética el miércoles y podría reaparecer en la fase de grupos. El entrenador Jesse Marsch insiste en que la selección se ha beneficiado del impulso generado por albergar el torneo y quiere capitalizar esa emoción para lograr un desempeño competitivo frente a Bosnia y otros rivales de élite.






